PARQUE DE BOLSILLO EN CUENCA
El Pocket Park fue una actividad organizada como parte del evento LlactaCamp, organizado por la Universidad de Cuenca. El reto que se nos planteó fue crear, de forma colectiva, espacios de recreación en el centro de la ciudad durante una mañana, para mostrar que algunos espacios pueden ser pensados, percibidos y vividos de otra manera. Para este proyecto trabajamos colectivamente con otros grupos, como Creative Roots.
METODOLOGÍA
PROYECCIÓN
El primer paso que seguimos como Huasipichanga fue reunirnos con todo el equipo que trabajaría en el proyecto. Para nosotros era crucial fijar objetivos juntos, intercambiar ideas y definir nuestras expectativas. Esto permite que un equipo multisectorial construya confianza, se sienta seguro del proceso y colabore activamente.
De inmediato fuimos a ver el espacio en el que se llevaría a cabo el proyecto: un estacionamiento ubicado en la parte trasera de la Catedral de Cuenca, relativamente pequeño, con una capacidad aproximada para quince autos, cerrado al público con una reja, subutilizado y en una ubicación estratégica dentro de la zona comercial.
IMAGINAR
La propuesta fue crear un Pocket Park, con espacios verdes destinados al minigolf y al fútbol-tenis. ¡Actividades para los niños y los adultos, que pueden relajarse mientras los pequeños juegan, o pueden decidir jugar ellos mismos! También queríamos llevar el arte al espacio: las vistas de la Catedral son únicas, y la gente puede inspirarse con facilidad. Por último, pensamos que debía haber música, un espacio de entretenimiento que invite a la gente a tomar un descanso de sus actividades diarias y a unirse a la diversión.
ACERCAMIENTO
El parque de bolsillo estaba pensado para ser una actividad pop-up (emergente) y sorprender a las personas que viven, trabajan y pasan por el espacio. Por ende, la validación la realizó el equipo, revisando la idea, los recursos necesarios y la viabilidad de lo que se proponía.
Pensando de nuevo en el objetivo, siguiendo nuestras directrices y siendo realistas con la situación, porque no teníamos recursos, un punto clave de este proyecto fue el reciclaje y la autogestión.
CAPTAR
En la mañana designada para este trabajo, tuvimos una hora para construir el parque de bolsillo. Tuvimos que actuar rápido en las distintas actividades que habíamos previsto para el espacio. El arte se impulsaría con papelógrafos, pinturas de dedos y dos caballetes. Como actividades deportivas, creamos una cancha de minigolf hecha con rollos de papel higiénico; las pelotas eran pepas de aguacate y los palos de golf eran escobas. También había una cancha de fútbol-tenis, usando materiales que encontramos de una construcción cercana, como una malla plástica y dos bases de concreto que normalmente se botarían. Las actividades adicionales eran juegos de mesa con un giro: un tres en raya humano, dándoles chalecos a los participantes y dibujando el tablero en el suelo. Se construyó un escenario y sillas con pallets, y unos músicos y un mago se unieron a nosotros por el día. Por último, añadimos césped a un área, creando un espacio acogedor que invita a sentarse y disfrutar.
DESCUBRIR
Desde el momento en que empezamos a instalar las distintas actividades, la gente ya tenía curiosidad por lo que iba a pasar. Cuando se enteraron del Pocket Park, la emoción fue inmediata, ya que la mayoría nunca le había prestado atención al lugar y, peor aún, jamás lo había pensado como un espacio público para otras actividades. La gente que llegó fue muy diversa: se sumaron niños, adultos y personas mayores, turistas y gente local que curiosamente se detenía a participar; y también los comerciantes de la zona estaban intrigados por lo que estaba sucediendo y que atraía a la gente a un área que normalmente, a pesar de ser el corazón de la ciudad, era opaca y aburrida. Los vendedores ambulantes también se reunieron alrededor de inmediato, demostrando que este tipo de intervenciones también tiene potencial económico.
VISIÓN GENERAL
El evento fue una gran oportunidad para nosotros y para los ciudadanos de reflexionar sobre nuestros espacios. Al escuchar los comentarios de los visitantes, llegamos a saber que la gente está abierta al cambio y a poner fin a la rutina que está acostumbrada a vivir. Expresaron que esto los motiva, al ver cómo ideas simples pueden hacer una gran diferencia.
Como una anécdota gratificante, días después conocimos el testimonio de una niñita que, tras el proyecto, le contó a su abuela lo asombroso que fue que una mañana unos desconocidos trajeran un parque frente a su casa para que ella jugara. ¡Fue muy divertido! Por desgracia, esa misma tarde pusieron el parque en un camión y se lo llevaron. "¿Será posible que también se lleven en un camión el parque grande donde juego los domingos?", preguntó.
Para los padres se convirtió en una revelación sobre lo importantes que son los espacios para el desarrollo de sus hijos, pero también en una fuente de inspiración para crear los lugares en los que a sus hijos les gustaría vivir y que, sin duda, impactan las dinámicas de la ciudad.
Cumpliendo con gran éxito este proyecto para dar vida a esta área central de la ciudad, rompiendo esquemas de la gente y contribuyendo hacia una sociedad proactiva.